Víctor responde: Cómo preparar el relevo para asegurar el bienestar de la familia

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PREGUNTA. Hola Víctor me llamo Miguel y somos una empresa familiar de segunda generación donde yo y mis hermanos cada uno dirige un negocio pero estamos vinculados como grupo empresarial. Varios miembros de la tercera generación se están ya preparando y su entrada en la empresa se realizará a corto plazo. Mi pregunta es: ¿Qué debemos hacer para asegurar la salud y bienestar de la familia?

RESPUESTA. Hola Miguel muchísimas gracias por tu pregunta. Para que el relevo generacional salga bien es muy importante que los propietarios actuales resuelvan dos preguntas clave.

Primera pregunta:

¿Qué futuro queremos y priorizamos para las empresas? Las tres respuestas más comunes que me he encontrado en la práctica son las siguientes:

A) Continuidad del modelo de gestión. Queremos y priorizamos que las empresas continúen y sean sostenibles en el tiempo con el mismo modelo de gestión, cultura y filosofía actuales. Es decir, a modo de ejemplo, si tengo un restaurante familiar de comida tradicional de la zona, mi deseo es que mantenga esta esencia a lo largo del tiempo porque es nuestro ADN y ha sido nuestro legado. No queremos que la siguiente generación familiar o propiedad transforme el negocio en una franquicia de comida rápida, por decir algo.

Si este es el caso, la tarea más importante de la propiedad actual es profesionalizar y protocolizar el modelo de gestión de las empresas, para que sea quien sea quien releve en la gestión, tenga claro qué es lo que se quiere.

El problema más grave de no tener profesionalizado ni protocolizado el modelo de gestión suele ser que la nueva gerencia (profesional o familiar) trate de gestionar con sus propios criterios, y cuando estos sean distintos a los nuestros, nos surjan los miedos y comencemos a cuestionar sus decisiones, generando una guerra interna, que aparte de ser absurda (competir entre nosotros) no suele acabar bien.

B) Continuidad de la familia en la empresa. Me he encontrado empresarios con la espinita de no tener a nadie en la familia que le quiere suceder y se ven obligados a traspasar o vender el negocio. En esta visión lo que le hace ilusión y prioriza la propiedad es que sea la familia quien le releve en la empresa para que se mantenga como empresa familiar, independientemente del modelo de gestión que quieran emplear.

En este caso, la tarea más importante a preparar para asegurar la salud y bienestar de la familia es un “protocolo familiar” que regule aspectos como la entrada y participación de la familia en la empresa, los salarios, etc. Es decir, dejamos el negocio en sus manos pero igualmente dejamos ciertas normas a modo de requisitos para prevenir conflictos familiares.

Por ejemplo, uno de los problemas más comunes por la ausencia de protocolo es que cualquier miembro de la familia pueda entrar a trabajar en la misma, “para echarle un cable por ser de la familia”, independientemente de su preparación, sin ningún tipo de filtro profesional. La consecuencia grave de esta práctica es que la empresa tiende a convertirse en una “agencia de colocación familiar” que admite personal poco preparado y cualificado que no es capaz de encontrar trabajo en el mercado laboral. Sobra decir que muchas empresas han llegado a cerrar por esta situación.

c) Continuidad del modelo y de la familia. Aquí la propiedad desea las dos partes anteriores, es decir, que el negocio mantenga su esencia en el tiempo y que haya continuidad familiar.

En este caso lo recomendable es que la propiedad prepare tanto el protocolo del modelo de gestión como el protocolo familiar, precisamente para evitar los problemas comentados anteriormente.

Es muy importante que en los protocolos trabajen conjuntamente ambas generaciones buscando el consenso en todo momento. Las decisiones por votación solo llevan a que una parte salga perdiendo y los protocolos se queden en papel mojado porque no se pueden implantar por rechazo de los que perdieron.

Segunda pregunta:

¿Cuándo queremos salir de la empresa? Aunque te pueda sorprender es una pregunta muy importante para el éxito del relevo generacional.

Cuando uno trabaja por cuenta ajena sabe que su fecha de salida es la edad de jubilación, sin embargo cuando uno posee su propio negocio la salida del mismo es una decisión personal. Aunque parezca una burrada, un comentario muy típico de algunos empresarios es que de sus empresas sólo saldrán con los “pies por delante”.

No decidir y fijar una fecha de salida suele provocar dos problemas graves.

1) Genera incertidumbre y frustración en la nueva generación, por no saber cuándo podrá cumplir sus aspiraciones profesionales, y muchos se acaban quemando y marchándose frustrados.

2) Cuando la propiedad no se compromete a una fecha de salida, no se puede planificar adecuadamente su relevo, es decir, la formación y preparación de la persona que lo sustituye. En consecuencia, se hace de forma improvisada, se ponen personas que no están preparadas al 100% y vienen los errores, los miedos y las guerras, qué te voy a contar.

Es un tema de bastante complejidad y he tratado de sintetizarlo en dos preguntas. En cualquier caso como siempre no dudes en contactarme si necesitas ayuda.

Ponte en contacto con Víctor Pacheco en el 693 816 444 o envíale un mail a vpacheco@activatalento.com

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